Mostrando entradas con la etiqueta Sigur Rós. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sigur Rós. Mostrar todas las entradas
lunes, 10 de marzo de 2008
Sigur Rós.- Heima
Aprovecho mis días libres para reconstruir mi vida. Hoy fuí a enviar curriculums y gestionar la invitación de Víctor García a mi casa. Mucho esfuerzo y pocos resultados. El Ipod a todo volumen, pero su voz seguía siendo más fuerte: "dejé de estar enamorada". Mierda! yo tampoco lo estaba! Yo la quería con toda mi alma pero ya no estaba enamorado. Y qué fue de la voluntad, de regar las plantitas, del compromiso... Quién podrá quererla mejor que yo? O cree que vive en un cuestionario de Cosmopolitan?
Ella cruzó el mar. Yo me dejé la piel. Ella me dijo querer la vida que yo quise construir para ella y, cuando la tuvo, decidió abandonarla. Ella quiso gato, Barcelona y papeles grises para el amor, ahora quiere certificar el desamor. Me pide la separación, yo le pido el divorcio. Ella me responde que se alegra que todo vaya bien. Pero no contesta mis preguntas. Y yo estoy triste, aunque no tanto como esperaba.
No tengo abogado y no quiero necesitarlo. Cómo aceptar que su amor no es el que espero?
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Sigur Rós.- Olsen Olsen
Soy el primero! Hace ya varios meses, empecé a colgar en un blog las noticias de arqueología que voy recibiendo: pocas entonces, hoy algunas más. A los pocos días instalé un contador que por estas fechas ha alcanzado la media de 120 visitas diarias. Pero lo que más me ha emocionado es que hoy he buscado Arqueologia y Patrimonio en Google, sin comillas, sin especificar nada más, mi página ha salido la primera.
Entonces, ha aparecido él: ¿Y si Google hubiera memorizado mis preferencias y coloca primera mi web sólo en mi ordenador? es decir, no puede ser que ocupes el primer lugar en algo y menos en algo relacionado con arqueología! No eres tan bueno, apenas eres bueno y no mereces estar en ese primer puesto... Casi me convence, hasta que he contactado con Roger por el chat y le he pedido que hiciera la misma búsqueda. Y sorpresa, también era el primero. La voz se ha retirado mascullando no sé qué... la cabeza gacha, no demasiado convencida, pero sin dejar de alejarse. Yo he empezado a silbar Olsen Olsen de Sigur Rós.
Me encanta vencer a mi íntimo enemigo y dejarlo sin argumentos. Porque yo lo valgo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
